4 SEÑALES DE QUE DEBERÍAS CAMBIAR LAS PLANTILLAS DE TUS ZAPATOS

1. Decoloración. Si el aspecto general de la plantilla es significativamente diferente al que tenía cuando la compró, podría indicar que necesita una nueva. Esto puede incluir el desgaste del logotipo en el talón o la presencia de una huella visible en la plantilla.

 

2. Daños. Si observa que alguna parte de la plantilla está rasgada o rota, corre el riesgo de que le salgan ampollas en los pies y la plantilla ya no proporcionará soporte ni amortiguación en su lugar.

 

3. Mal olor. Si sueles estar de pie, es probable que sudes. Esta humedad puede acumularse en las plantillas y causar mal olor. El mal olor también puede indicar la presencia de bacterias u hongos, que pueden provocar infecciones en los pies. Al reemplazar las plantillas por mal olor, considera elegir un forro nuevo para zapatos fabricado con tela antibacteriana.

 

4. Compresión. Si notas que tu plantilla está más plana que antes, es hora de cambiarla. Especialmente en el caso de las plantillas para la fascitis plantar, la pérdida de soporte reduce considerablemente sus beneficios. La espuma y los materiales de soporte de alta calidad son duraderos, pero se deterioran con el tiempo y dejan de ser eficaces para prevenir lesiones y dolor de pies.

 

Las plantillas no son algo a lo que se le preste mucha atención a diario, y se desgastan muy lentamente. Puede que no notes la diferencia cada día, así que asegúrate de prestar atención al momento de comprar plantillas nuevas, e incluso podrías reservar un día en tu calendario cada pocos meses para revisarlas a fondo.

 

Finalmente, al cambiar las plantillas de tus zapatos, ten en cuenta que puede que tardes un tiempo en acostumbrarte, sobre todo si esperas demasiado y las antiguas están muy desgastadas. Reemplaza las plantillas viejas y encuentra las mejores para tus pies ahora.


Fecha de publicación: 2 de junio de 2021