La plantilla es la parte interior del zapato que se coloca debajo del pie y lo sostiene. También se la conoce como plantilla o plantilla interior. Generalmente se quita fácilmente. Es común reemplazar las plantillas originales con plantillas especiales compradas por separado para mayor comodidad y soporte. Estas se denominan plantillas de repuesto.
La plantilla se adhiere a la parte superior del zapato y suele estar hecha de cartón celulósico o de un material sintético. Se pueden añadir plantillas especiales para mayor comodidad, para controlar el olor y la humedad, y para absorber los impactos. Por motivos de salud, las plantillas ortopédicas pueden mejorar la posición y el soporte del pie.
Historia de las plantillas para zapatos
Las primeras plantillas las fabricaban los posaderos, no los zapateros. Los viajeros cansados solían quejarse de pies doloridos, así que los posaderos crearon plantillas para que los viajeros las pusieran en sus zapatos y aliviaran el dolor. Estas plantillas eran como almohadillas afelpadas hechas de pelo animal; nada parecidas a las que usamos hoy en día.
Los zapateros profesionales crearon entonces plantillas más modernas y menos toscas, hechas de cuero, pero no eran lo suficientemente flexibles. Las plantillas de cuero hacían que los zapatos fueran pesados, rígidos e incómodos.
Los usuarios buscaban un calzado más cómodo y ligero, por lo que los fabricantes recurrieron al termoplástico, un polímero plástico que se calienta y moldea a la forma del pie, proporcionando mayor comodidad y soporte para el arco plantar. Muchas plantillas ortopédicas modernas están hechas de termoplástico.
La importancia de las plantillas para la comodidad de los pies
Nuestros pies soportan mucha presión, y cuando esta no se absorbe adecuadamente, puede causar dolor intenso en tobillos, rodillas y caderas. Las plantillas de calidad absorben los impactos, distribuyen el peso de manera uniforme y brindan soporte para el arco del pie.
Un cuidado inadecuado de los pies puede provocar diversos problemas de salud, por lo que es importante cuidarlos. Si tienes zapatos incómodos o que no te quedan bien, unas plantillas nuevas podrían ser la solución. Si la plantilla original no es extraíble, puedes añadir una plantilla de confort como las de Dr. Scholl's.
Cómo comprar plantillas para tus zapatos
Las plantillas de repuesto pueden perfeccionar el ajuste de tus zapatos y brindar mayor soporte y amortiguación. Existen dos tipos de plantillas: de confort y de soporte.
Las plantillas de confort están diseñadas para personas que sufren dolor de pies por estar de pie durante largos periodos. Este tipo de plantillas absorben los impactos y amortiguan el pie. Pueden ser de gel o espuma y se encuentran en farmacias.
Pero el cansancio y el dolor en los pies no siempre se deben a estar de pie demasiado tiempo. El problema podría ser la falta de soporte. Si después de usar plantillas cómodas todavía te duelen los pies, prueba con unas plantillas de soporte. Estas plantillas están hechas de materiales más duros que refuerzan la estabilidad y la estructura. Quienes sufren de pronación, fascitis plantar o afecciones similares pueden encontrar un gran alivio con las plantillas de soporte.
Fecha de publicación: 2 de junio de 2021







