1. Evita que los pies se deslicen dentro de los zapatos.
La plantilla del zapato es plana, pero la suela no. Por lo tanto, la suela se desliza al caminar, lo que hace que cada paso requiera más esfuerzo y aumenta el riesgo de lesiones al caminar largas distancias. El uso de una plantilla tridimensional puede rellenar el espacio entre la suela y la plantilla, reduciendo así el deslizamiento de la suela dentro del zapato.
2. Absorción de impactos
Existen dos tipos de plantillas amortiguadoras. Una consiste en el uso de un soporte rígido en forma de copa para el talón. Gracias a la capacidad natural de absorción de impactos de los músculos del talón, una plantilla de goma dura con la curvatura adecuada proporciona una buena amortiguación, ideal para actividades estables y de larga duración, como esgrima, caminatas intensas, senderismo, etc. La otra opción consiste en incorporar materiales blandos, como gel y amortiguación de aire, para absorber el impacto del talón contra el suelo, siendo adecuada para correr, jugar al baloncesto y realizar saltos de altura.
3. Postura correcta al caminar y al estar de pie
Suena increíble, pero esta es la función de las plantillas ortopédicas. La columna vertebral y los huesos de las piernas no están completamente verticales al estar de pie, o se balancean hacia la izquierda y la derecha al caminar, lo que a la larga puede causar lesiones en diversos huesos y articulaciones. Esto se debe a que muy pocas personas nacen con esta condición. El uso de plantillas ortopédicas puede corregir la postura al caminar y al estar de pie, reduciendo así el trauma.
Fecha de publicación: 2 de junio de 2021




